VIOLENCIA
Se instala una forma de comunicación entre las partes impregnada de violencia , ante la imposibilidad de resolver la relación pacíficamente por causas que subyacen en la ruptura, es muy improbable que se intente la justificación del otro y todo lo que viene de ese lado será rechazado y cuestionado . En este contexto se ciega la razón y hasta los motivos mas nobles como el bienestar de los hijos deja de ser prioritario y la lucha desata lo pero de aquellos que alguna vez se unieron voluntariamente, haciéndolos irreconocibles en su nueva actitud.
CARENCIA ECONOMICA
Este factor que está presente en la mayoría de los casos , llena de miedo y de dudas frente a la toma de decisiones para iniciar un divorcio. Siempre hay una parte más vulnerable que otra, y en general es la que tendrá la mayor carga al quedar con la tenencia de los hijos. Desea divorciarse pero hacerlo la coloca en una estado de incertidumbre económica que le quita seguridad en su accionar, y muchas veces hace que en el ámbito de las negociaciones previas a un divorcio ( partición de bienes, cuotas alimentarias propias ) termine cediendo sin más lo que le corresponde por derecho pesando que de esa manera calmará los ánimos de aquel que tiene el “sartén por el mango” , En este estado de cosas lo más recomendable es serenarse y no tomar decisiones en soledad, sino realizar consulta con un profesional del derecho especialista en Familia , para que la ayude a preparar una y s una negociación equitativa. Seguramente podrá descubrir que también puede generar ingresos propios para depender lo menos posible de un tercero.
HIJOS
Es inconfesable pero aunque no lo admitamos, siempre o por lo menos muchas veces los hijos son rehenes de un conflicto que para nada han generado. Son nuestro tesoro mas preciado y sin embargo cuando nos ciega el resentimiento hacia nuestro cónyuge no reparamos en dañar, directamente o indirectamente a nuestros hijos. Creemos que estamos que el daño solo alcanzará al padre o madre en su caso , con las actitudes de violencia tanto física como verbal, pero no advertimos que los menores son un reflejo nuestro y que los lastimamos irremediablemente. Son quienes están más a mano de nuestras violentas actitudes y resiente todo aquello que hagamos. La lucha con el cónyuge puede estar inspirada enr lograr un mayor bienestar para los hijos con los que se convive y se sostiene, pero las maneras de llevar adelante esa lucha no siempre los preservan, tiene efectos colaterales que debemos a toda costa evitar. Ningún daño puede encontrar justificación en un beneficio. Solemos transmitirle a nuestros hijos que aquello que decimos o hacemos a su progenitor está fundado en la búsqueda de lo mejor para su bienestar económico, valor éste que el niño no alcanza a comprender y menos a tamaño precio. En la consulta con un abogado de familia especializado en conflictos derivados de un divorcio estará la posibilidad de ordenar ideas y actitudes para ir piloteando en forma adulta y responsable la instancia conflictiva de una desvinculación, preservando a nuestros hijos mientras se define y rearma el nuevo esquema familiar.
El vínculo que cada uno de los progenitores tiene con sus hijos es un derecho y un bien que hay que respetar y hacer respetar. De aquello que fuera un matrimonio puede ser lo únic y mas valioso que nos quede.
ABUELOS
Los abuelos son parte de la familia, lo eran antes de la disolución del matrimonial y lo siguen siendo más allá. Debe preservarse el vínculo con sus nietos, por lo que ese vínculo representa. Los cónyuges tienen un papel fundamental, pues muchas veces la familia del ex pasa a ser blanco de la atribución de culpas respecto de la desvinculación. Si bien los abuelos son “familia”, están en general (salvo puntuales excepciones) al margen de las causales que derivaron en la separación. El mantener contacto con los niños ayudará más de lo que se imagina a que tengan estabilidad emocional mientras sus padres dirimen lo mejor que pueden sus diferencias.
MEDIACIÓN : ámbito para la negociación
Los conflictos analizados son consecuencias lógicas que sobrevienen en toda instancia de divorcio, y asumiendo que así es, deberemos prepararnos para paliarlos (atemperarlos) ya que no podemos evitarlos. El que irremediablemente se presenten, no significa en modo alguno que no sean de probable solución. Todo tiene solución, y debemos buscarla de la mano de aquellos
INFLUENCIA DEL PATRIMONIO CONYUGAL EN LA CRISIS DIVORCIAL
TESTIMONIOS
Me llamo Lucy Pietra y quiero compartir mi experiencia con aquellos que estén atravesando momentos difíciles y crean que no hay salida o que todo se derrumba por nuestra culpa, para decirles que tengan la seguridad de que es solo una dificultad ,que si bien puede durar bastante tiempo y ser difícil de atravesar, siempre hay una solución para salir adelante.
Estuve casada 25 años, tuvimos con mi ex marido 2 hijos que siendo ahora mayores de edad ya han formado sus hogares. El hecho de que nuestros hijos dejaran nuestro hogar nos colocó en un estado de crisis y replanteos respecto de nuestra relación como matrimonio, y se precipitan los desacuerdos y entrando en una suerte de mutismo que cada día se pronunciaba más hasta la total prescindencia el uno del otro, por lo que después de una difícil conversación, tomamos la decisión de divorciarnos. En un principio yo sentía cierta tranquilidad pues pensaba que todo iba a seguir en forma civilizada y adulta, pero no advertí que lo material interferiría al extremos de arrasar cualquier buena voluntad y la comunicación se interrumpió hasta desaparecer, era imposible para ambos razonar y definir nuestra separación legal , cualquier tema que se abordaba terminaba desencadenando discusiones terribles aflorando lo peor de cada uno , atribuyéndonos culpas , sacando a relucir verdades y ficciones, poniéndonos violentos y amenazadores . La angustia y el temor se instalaron en mí y empecé a creer que podía negociar, cedería patrimonio a cambio de armonía. Pero no me gustaba demasiado esa idea, pues el ambiente de riña y agresión seguía reinando y eso me alejaba de las intenciones de ceder mis derechos. Entonces decidí recurrir a una abogado para que me aclarara donde estaba parada, que posibilidades tenía de lograr reconstruir el diálogo y cual era la viabilidad de reclamar lo que me correspondía. Llena de dudas y miedo llegué a tomar contacto con la Dra. Ana García Quirno y en cuanto llegué a su cálido estudio sentí que ya estaba encaminada. Luego del análisis de la situación con la correspondiente catarsis, me transmitió tranquilidad y sobre todo la visión objetiva de la situación, que yo no podía tener dado mi estado de ánimo y mis temores. La Dra. me transmitió la necesidad de poner cada cosa en su justa dimensión y preparar mi predisposición para escuchar al otro , ponerme en su lugar y hacer respetar mi lugar para llegar a un punto medio, hacia un acuerdo favorable. Debo decir que fue difícil y mas de una vez mi esperanza se diluía pero, hay que perseverar por un claro objetivo, y finalmente lo logramos juntas y creo que hoy , siento que aquello solo fue un mal sueño que tuvo un final, si bien no muy feliz, por lo menos , no hubo grandes perjuicios para ninguno. Ahora me queda trabajar en la autoestima y alentar el proyecto propio. Tareas para el hogar.
.